SEMINARIO DE EDUCACIÓN PARA LA INCLUSIÓN

Buenos Aires, martes 15 de noviembre de 2011 – En el marco del documento “La pobreza: un problema de todos”, el Foro Nacional “De habitantes a ciudadanos” realizó hoy un seminario abordando dicha temática en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.

Bajo el lema ``Educación: Una Responsabilidad de Todos. Desafíos, ejemplos y prácticas ante contextos vulnerables``, el Foro realizó un Seminario con la presencia de reconocidos especialistas en la materia

Las palabras de bienvenida estuvieron a cargo del Ing. Eduardo Serantes, Presidente de la Comisión Nacional de Justicia y Paz de la Conferencia Episcopal Argentina, que presentó el espacio del Foro y sus distintas iniciativas entre las que mencionó la educación para la prevención de adicciones, la erradicación de la desnutrición materno-infantil, la inclusión de adultos mayores, la promoción de la vivienda y la educación para la inclusión social, como marco para el Seminario.

El Foro Nacional “De habitantes a ciudadanos” está compuesto por un conjunto de entidades de la sociedad civil que representan variados intereses del ámbito de los credos y confesiones religiosas; del empresariado de la producción, del comercio y del campo; de los trabajadores; del sector académico y no gubernamental, que se fijaron como objetivo, a principios del 2007, promover políticas públicas que garanticen la inclusión social, mediante el ejercicio del diálogo y la construcción de consensos. En este sentido se busca desde entonces abordar la problemática de la pobreza como una prioridad en la agenda pública argentina para el Bicentenario (2010-2016).

La apertura del Seminario estuvo a cargo de la Prof. Marisa Díaz de Tapia, Directora Nacional de Gestión Educativa del Ministerio de Educación de la Nación, que habló de la importancia de pensar ciudadanía, “pensar algunas notas de una ciudadanía activa, plena, de calidad”. A la escuela pública se le plantean nuevos desafíos a los que hay que responder. Al hablar del aporte para una ciudadania activa desde el ambito educativo, la Prof. Díaz de Tapia mencionó la inversión material de la actual gestión: “se han generado condiciones materiales (procesos de inversión sostenida) que han mejorado el acceso a la educación: las tasas de escolarización han crecido sustancialmente.”

Aclaró, a su vez, que los cambios en el sector educativo llevan mucho tiempo y no dependen solamente de la inversión material, se necesita de un compromiso fuerte con la institucionalidad y la sistematización de los procesos. Habló entonces de la trayectoria escolar como responsabilidad no solamente del sujeto estudiante sino de la comunidad educativa en general (la institución educativa y los docentes). Se refirió también a algunas iniciativas del gobierno nacional como el programa Conectar Igualdad afirmando “el recurso en si mismo no alcanza si no tiene un proyecto que lo sostenga. Se busca con este programa no solamente acortar la brecha digital sino las otras brechas como la que existe en el acceso a una educación de calidad para todos.

Debemos moderar un cambio cultural. No tenemos resueltos problemas muy básicos como el empleo pleno para todos. Los pasos se vienen dando pero lo que queda es armonizarlos con una visión renovada porque los contextos han cambiado. Hoy tenemos una escuela para todos pero esta escuela tiene que trabajar y educar mejor y esto es una responsabilidad de todos.”

Al finalizar invitó a los participantes a acercar los aportes del Seminario al Ministerio de Educación para trabajar juntos en estos desafíos.

Luego, el Dr. Bernardo Kliksberg presentó, por medio de un video, algunas condiciones necesarias para un modelo de educación para la inclusión: “La educación es absolutamente estratégica para los paises. Este es un siglo que está totalmente ligado a la educación, al conocimiento intensivo.”

A su vez, afirmó: “La familia es el pilar más importante de la sociedad. Es la que proporciona desde el amor y el afecto hasta el conocimiento emocional y las bases del conocimiento intelectual.”

“La educación no es un medio solamente sino un recurso fundamental para el desarrollo: es ante todo un fin en sí mismo porque es la oportunidad para desarrollar nuestras capacidades y nuestra libertad. Si pensamos en la educación en Latinoamérica, vemos luces y sombras. Todos los chicos empiezan la escuela primaria pero solo el 50% termina la secundaria. Y el gran error está en pensar que los jóvenes no quieren estudiar. No es una opción: son los excluidos por problemas como la desnutrición, el trabajo infantil y la desarticulación familiar. Sin una familia sólida la deserción escolar aumenta. Y no se trata solamente del víncluo sino del acceso a un techo, a una vivienda digna.”

Entre las soluciones para estos problemas habló de la importancia de cambiar el modelo (“la escuela sola desde adentro no puede resolver la pobreza y la desigualdad. Toda la sociedad debe hacerse responsable”) y de invertir seriamente en educación, ciencia y tecnología.

El primer panel estuvo integrado por Sergio España – Especialista en Política educativa y gestión de proyectos,  Responsable de Planeamiento y Relaciones Institucionales de la Asociación Civil Educación para todos-; Darío Pulfer – Director de la OEI,  la Oficina Regional de la Organización  de  Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y a  Cultura-, Kike Bogni y Valeria Alessandrini – Miembros del Equipo Interdisciplinario de Apoyo en Villa del Totoral.  “El  dos diecisiete. Convivencia en el internado y defensa de nuestros derechos”.   Experiencia de Escuela I.P.E.M 217 “Agrónomo José Barrionuevo” de Villa del Totoral,    Córdoba – y Javier Quesada – Programa de reinserción de alumnos alcanzados por la AUH – Caritas.

La temática abordada fue “el rol de la escuela como agente de cambio: de pasados excluyentes a futuros incluyentes.”

España afirmó que el fracaso escolar es el principal factor de exclusión y realizó un diagnóstico de la situación educativa de nuestros país. A su vez, habló de la oportunidad histórica de forjar un futuro incluyente: “están dadas las condiciones políticas y educativas pero los pedagogos todavía estamos en deuda con los desafíos existentes. El futuro incluyente requiere confiar en la pedagogía como recurso técnico, en la capacidad de los niños y adolescentes, y en la capacidad y compromiso de los docentes.”

Pulfer mencionó las Metas Educativas 2021 (de orden cuantitativo y cualitativo) que se propuso la OEI. Refiriéndose a la educación en la Argentina, afirmó: “falta un esfuerzo grande y sostenido para la escolarización en el nivel inicial”. Coincidió con España en que el contexto es favorable para que se produzca el cambio y trajo a colasión algunos conceptos de Freire como la importancia de promover una pedagogía de la inclusión, una pedagogía de la indignación (no podemos naturalizar los datos de repitencia y deserción), una pedagogía de la comunión (construir comunidades educativas), una pedagogía del conocimiento, una pedagogía de la pregunta, de lo audiovisual y digital, y de la esperanza: la escuela es el mejor espacio para la promoción humana.

Bogni y Alessandrini mostraron un video realizado por los chicos de la Escuela I.P.E.M 217 “Agrónomo José Barrionuevo” de Villa del Totoral en el que se muestran las distintas iniciativas que se están realizando en la escuela para promover la inclusión: actividades artísticas, recreativas, deportivas, el trabajo que realizan en el basural, etc.

Quesada expuso la experiencia en inclusión educativa de Cáritas Argentina. “Lo primero que debemos hacer es no partir de la carencias: si trabajamos con carencias solamente caeremos en injusticias porque no estaremos contemplando las capacidades de las personas.”

Luego afirmó: “El enorme desafío no está en entrar o estar sino en el permanecer en la escuela. La escuela se les presenta a los jóvenes como algo totalmente ajeno a su vida cotidiana. No entienden semejante esfuerzo de tantos años para que les den un papel que les permitirá trabajar como repositor en un supermercado o en una estación de servicio. Este es el problema más complejo porque estamos hablando de un desencuentro cultural entre la escuela y los jóvenes que han perdido interés.”

A partir de esta situación, junto con otras OSC y el Ministerio de Educación de la Nación crearon una red que se propuso trabajar desde abajo hacia arriba “reconociendo que somos todos actores y protagonistas de este cambio que tanto anhelamos.”

Por la tarde se continuará con las actividades planificadas y se enviará la gacetilla correspondiente.